Cáncer, telómeros e inmortalidad

Tras tantos siglos anhelando la inmortalidad, ¿quién podía imaginar que la teníamos tan cerca?

Desde la década de los 50 se sabe que las células cancerígenas gozan de la capacidad de reproducirse eternamente sin envejecer. La paradoja surge por si sola: cuando la chispa inmortal hace su aparición, el paciente empieza a morir.

La explicación es simple. Las células, al dividirse, realizan una copia exacta de su ADN. Bueno… casi exacta. Parte de la información se pierde debido al desgaste de los telómeros.

Los telómeros (en rojo) protegen los extremos de los cromosomas.

Los telómeros son unas pequeñas fundas que protegen los extremos de nuestros genes. Cada vez que la célula se divide, los telómeros se acortan aumentado la probabilidad de acumular errores genéticos en posteriores divisiones. Cuanto más divisiones, más desgaste y más errores.

Para nuestra suerte y desgracia, las células se dividen constantemente (mientras lee este articulo, más de 100 millones de células se habrán dividido) hasta el punto que cada 10 años renovamos por completo nuestro organismo. Pero, poco a poco, las células van acumulando errores en su material genético perdiendo funcionalidad, algo que en el mundo macroscópico se conoce como envejecimiento.

Los telómeros (en rojo) se acortan en cada división celular.

Algunas personas envejecen antes que otras. Ello se debe a unos telómeros demasiado cortos (como en los afectados de progeria) o a que éstos se deterioren excesivamente en cada división (como los afectados por el síndrome de Down). A pesar de ello, la esperanza de vida del ser humano es de unos 80 años.

Una célula, en promedio, solo llega a realizar 75 divisiones. A partir de este punto, los telómeros estan demasiado deteriorados y la célula inicia su propia muerte (apoptosis). Pero algunas células escapan al fatal destido por la puerta grande: se convierten en células inmortales. ¿Cómo lo consiguen? Reactivando la telomerasa (el elixir de la eterna juventud). Esta enzima consigue que los telómeros se mantengan intactos en cada división celular evitando la pérdida de información y escapando, por lo tanto, al envejecimiento.

La doctora Elizabeth Blackburn explica este proceso de forma muy clara en la siguiente conferencia (en inglés):

En España, la doctora Maria Blasco del Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas, estudia los efectos de inhibir la telomerasa en células tumorales y reactivarla en células sanas. Los resultados son más que prometedores: han conseguido crear un ratón resistente al cáncer i con un envejecimiento 40% más lento. Si ello se llega a aplicar a humanos, la esperanza de vida media superaría los 120 años.

¿Estamos a las puertas de alcanzar la inmortalidad? Podemos soñar con ello. Pero también es el momento de recordar: “cuidado con lo que deseas porque puede hacerse realidad”.

Anuncios
Esta entrada fue publicada en ... ETC y etiquetada , . Guarda el enlace permanente.

Una respuesta a Cáncer, telómeros e inmortalidad

  1. eSTA BIEN PERO QUE LOS APLIQUEN A TODA LA GENTE EN GENERAL PORQUE SUCEDE QUE LOS NUEVOS DESCUBRIMIENTOS SÓLO SON PARA RICOS

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s