Entender el origen de la vida

El origen de la vida puede ser algo mucho más sencillo de lo que muchos creen.  La clave, como ya comenté en otro post, es la obtención de la molécula primordial. Para ello, las reglas son muy simples. Os presento la miniguía para crear vida:

  • Las condiciones iniciales deben ser producto del azar.
  • Una vez creadas dichas condiciones, se inician una serie de acontecimientos autoregulados, sin intervención alguna.
  • En algunos casos, los acontecimientos pueden dar lugar a patrones móviles o con capacidad de división.

Sé que todo esto que parece demasiado abstracto , pero se puede comprender claramente gracias al “Juego de la vida” que desarrolló John Conway en 1970.

Ejemplo de un patrón inicial del Juego de la Vida

El juego de la vida es en realidad un juego de cero jugadores, lo que quiere decir que su evolución está determinada por el estado inicial y no necesita ninguna entrada de datos posterior. El “tablero de juego” es una malla formada por cuadrados (“células”). Las células tienen dos estados: están “vivas” o “muertas” (o “encendidas” y “apagadas”). El estado de la malla evoluciona a lo largo de unidades de tiempo (se podría decir que por turnos).

Todas las células se actualizan simultáneamente siguiendo transiciones reguladas por 2 normas:

  1. Una célula “nace” si tiene 3 células vecinas vivas.
  2. Una célula “muere” si tiene 4 o más células vecinas vivas (superpoblación) o si tiene menos 1 o ninguna células vecinas vivas (aislamiento).

A partir de un patrón simple de células y aplicando estas reglas, se consiguen patrones cambiantes. Si por azar, el estado inicial de células, tenía cierta distribución puede obtenerse “criaturas” en movimiento (llamadas planeadores) e, incluso, generadoras de  “hijos” (lanzadores).

 

Diseño clásico de un “planeador”: patrón simple con capacidad de autodesplazamiento.
Diseño clásico de un “lanzador”: patrón simple con capacidad de dividir y crear patrones en su entorno.

 

 

 

 

 

 

Si este mismo planteamiento lo aplicamos en biología molecular, podemos entender como, a partir de un caldo primordial (cuadrícula) y de millones de átomos (o células) distribuyéndose al azar, surgieron los aminoácidos y, posteriormente, las proteínas. Las proteínas son moléculas cambiar su forma e, incluso, autoreplicarse. El “Juego de la vida” muestra como, si el azar dispone unas condiciones iniciales concretas, el resto puede desarrollarse solo, y de un patrón simple alcanzar la complejidad biológica actual.

Lo que aún no se ha conseguido diseñar es un patrón inicial que genere figuras capaces de replicarse completamente (como sucede con el ARN y el ADN). Pero si tenemos en cuenta que, en el caldo primordial, estuvieron colisionando átomos y moléculas de forma constante durante millones de años, no es difícil imaginar que, tarde o temprano, dieron con el patrón adecuado. De modo que si seguimos diseñando patrones en el “Juego de la vida”, tal vez consigamos dar con alguno que recree con precisión el origen de la vida.

La web está sembrada de páginas donde probar vuestros patrones. Aquí os dejo una de ellas: http://www.conwaysgameoflife.net/?pattern=o3b$2o2b$obob$b3o!

Artículos relacionados: La molécula primordial nos utiliza.

Bibliografía:

 

 

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