¿Son saludables la leche de vaca y la leche de soja?

La prestigiosa científica Jane Plant sufrió cáncer de mama. A pesar de los tratamientos, el cáncer se reproducía una vez y otra. En su quinto tumor se aventuró con un “tratamiento” experimental: eliminó por completo la leche de su dieta. A los pocos días, el tumor empezó a encogerse y solo 6 semanas después el cáncer había desaparecido por completo.

¿Significa ello que la leche provoca cáncer? NO. Sería muy poco serio hacer tal afirmación a partir de un solo caso de estudio. Pero, por lo menos, sí da que pensar.

Lo cierto es que el ser humano es el único animal que consume leche después del periodo de amamantamiento. Y, por si fuera poco, consume leche de otras especies. Ello es suficiente para que muchos nutricionistas declaren que la leche es potencialmente peligrosa para el ser humano.

Su “gran alternativa”, la leche de soja, a pesar de lo que afirma el marketing que la rodea, también presenta serios riesgos para la salud.

Vamos a analizar que hay de cierto en todo ello.

El Calcio.

El calcio se ha labrado gran fama como parte esencial de nuestros huesos. Pero no es esa su única función. Este elemento químico interviene en multitud de procesos biológicos: la fecundación del óvulo, la coagulación sanguínea, la comunicación neuronal, la contracción muscular, el sistema inmunitario, la regulación de los latidos del corazón, etc.

La cantidad de calcio en nuestra dieta para garantizar el buen funcionamiento de todo el organismo se resume en la siguiente tabla.

Grupo de Edad RDA
Lactantes 6 meses 400 mg
6 – 12 meses 600 mg
1 – 10 años 800-1200 mg
11 – 18 años 1200-1500 mg
25 – 30 años 1000 mg (mujeres)

800 mg (varones

Mujeres posmenopáusicas 1000-1500 mg

 Tradicionalmente se ha considerado la leche como la principal fuente de calcio. FALSO. Ni de lejos es el alimento con mayor proporción de calcio. Sin embargo, al ser bebible, resulta fácil  consumir.

Alimento 100 gramos contienen…
Leche 120 mg (100 g = medio vaso)
Col 150 mg
Garbanzos 134 mg
Almendras 240 mg
Anchoas 232 mg
Gambas 220 mg

 Los inconvenientes de la leche.

 A continuación resumo algunos de los argumentos que se esgrimen en relación a los efectos nocivos de la leche de vaca sobre el organismo humano. Debo advertir, sin embargo, que no existe un consenso científico al respecto. La doctora Anna Haug, por ejemplo, en su estudio “Bovine milk in human nutrition” niega cualquier relación entre el consumo de leche y el riesgo de padecer enfermedades. Sin embargo, en el otro extremo hallamos webs como notmilk.com .

Los siguientes extractos se han obtenido del artículo “¿Es la leche animal adecuada para el consumo humano?” de José Ramón Llorente, presidente de la Sociedad Española de Nutrición Ortomolecular.

… es precisamente en Estados Unidos, el mayor consumidor mundial de leche, donde más incidencia de osteoporosis hay entre su población.

… un estudio publicado en el American Journal of Clinical Nutrition que afirma que el exceso de proteínas de la leche es uno de los factores más importantes en el avance de la osteoporosis.

 El peligro de la falta de calcio es una ilusión. Es cierto que la leche de vaca es rica en calcio pero una vez en el tubo digestivo humano la inmensa mayoría del mismo es precipitado en forma de fosfato de calcio y expulsado a través de las heces fecales. 

La leche humana contiene 45 gramos de lípidos por litro de los que el 55% son ácidos grasos poliinsaturados (…) precursores de prostaglandinas y leucotrienos antiinflamatorios. En cambio la leche de vaca tiene un 30% de poliinsaturados. (…) Además ese 30% de poliinsaturados pierde sus propiedades cuando por efecto del calor -entre 40 y 45 Cº- se desnaturalizan y ya no pueden ser precursores de sustancias antiinflamatorias. Por lo que la leche tratada para poder ser consumida es ¡una sustancia 100% inflamatoria!

… la leche contiene aproximadamente 59 tipos diferentes de hormonas -pituitarias, esteroideas, adrenales, sexuales, etc.- siendo las más importantes las hormonas del crecimiento cuya acción, unidas a la riqueza proteica de la leche de vaca, hacen posible el rápido crecimiento de los terneros de forma que en breve plazo llegan a doblar su peso. Y es evidente que los humanos no tenemos precisamente esa necesidad. Además niveles elevados de esa hormona, unidos a otros tóxicos, se consideran hoy causa de la aparición de diversas enfermedades degenerativas.

… Debemos añadir que la leche puede además estar contaminada por productos químicos, hormonas, antibióticos, pesticidas, pus procedente de las mastitis -tan frecuentes en la vacas ordeñadas permanentemente-, virus, bacterias, priones… Sin olvidar que hoy se “enriquece” tanto la leche como los productos lácteos con aditivos, vitaminas y minerales sintéticos, semillas, plantas, frutas, proteínas, ácidos grasos… En algunos casos, por cierto, con grasa de animales distintos. Con lo que uno puede estar ingiriendo leche de vaca enriquecida con grasa de cerdo… sin saberlo.

… Ante todo lo expuesto son cada vez más las voces que alertan de la posible relación –más o menos directa- entre el consumo de leche y las dolencias que se relacionan a continuación: Anemia ferropénica. (…) Artritis Reumatoidea y Osteoartritis. (…) Asma.  (…) Autismo. (…) Cáncer de estómago. (…) Cáncer de mama. (…) Cáncer de ovarios.  (…) Cáncer de páncreas.  (…) Cáncer de próstata.  (…) Cáncer de pulmón.  (…) Cáncer de testículos.  (…) Cataratas. (…) Colitis ulcerosa.  (…) Colon irritable.  (…) Diabetes Mellitus Tipo I.  (…) Dolores abdominales sin intolerancia a la lactosa.  (…) Enfermedad de Crohn.  (…) Enfermedades coronarias.  (…) Esclerosis múltiple.  (…) Estreñimiento. (…) Fatiga crónica.  (…) Fístulas y fisuras anales. (…) Incontinencia urinaria.  (…) Intolerancia a la lactosa.  (…) Linfomas.  (…) Migraña.  (…) Oídos, garganta y sinusitis.  (…) Reacciones alérgicas. (…) Sangrado gastrointestinal.  (…) Síndrome de mala absorción.  (…) Trastornos del sueño.  (…) Úlceras pépticas.

Aunque el artículo de José Ramón Llorente pueda poner los pelos de punta, hay que insistir que no existe consenso científico para relacionar el consumo de leche con la aparición de enferemedad alguna.  


¿Y qué pasa con la leche de soja?

La leche de soja se ha erigido como el gran sustituto de la leche de vaca. Aporta las mismas cantidades de calcio pero sin cargas hormonales ni tóxicos. Pero la soja también tiene su lado oscuro. Hasta el punto que algunos expertos afirman que la leche de soja es el peor producto que existe.

Según la experta en nutrición Beatrice Trum Hunter afirma, en su artículo “Efectos negativos del consumo de soja“, que:

… La propiedad anticoagulante de la soja se atribuye a su actividad anti-tripsina. La tripsina es una enzima especial necesaria para digerir las proteínas. Además, la tripsina permite la asimilación de la vitamina B-12. Por lo tanto, al bloquear la actividad de la tripsina, la soja, como agente anti-tripsina, aumenta los requerimientos de vitamina B-12 y de hecho crea una deficiencia de dicha vitamina.

… (La soja) contiene ácido fítico (de los fitatos), que se une a los minerales impidiendo su absorción (especialmente zinc, calcio, y magnesio) 

…  Las isoflavonas presentes en la soja tienen mucha fama de ser beneficiosos para la salud. Lo que no se da a conocer es que son agentes anti-tiroides. Las personas que consumen productos de soja regularmente pueden sufrir diversos desequilibrios de la tiroides. (…) Otros estudios vinculan el consumo de soja no solamente con el hipotiroidismo, sino también con bajos niveles de energía, deficiente absorción de minerales, e infertilidad.

… La leche de soja tiene varias características negativas como alimento para bebés o niños. Puede tener efectos negativos en el desarrollo hormonal de los niños. Carece de colesterol, una sustancia esencial para el adecuado desarrollo del cerebro y del sistema nervioso central de los niños. Un estudio sobre niños alimentados con fórmula a base de soja mostró concentraciones de compuestos estrogénicos 22.000 mayores que los de la leche materna o de la fórmula a base de leche de vaca.  

… El único método efectivo conocido para desactivar estos anti-nutrientes es la fermentación tradicional. (…) Lamentablemente, el proceso de fermentación se usa tan sólo con unos pocos productos de soja, productos no muy conocidos y difíciles de conseguir. Los principales productos de soja fermentados son el tempeh (una entrada de soja), el miso (una pasta de soja usada en sopas y salsas), y el natto (porotos de soja fermentados enteros).

Por su parte, la doctora Kaayla Daniel afirma:

… El producto que más me preocupa es la leche de soja. No porque sea el producto peor que existe, sino porque la gente la está consumiendo en exceso.

… Al contrario que en Asia donde la gente come pequeñas cantidades de productos de soja sin procesar, en occidente se procesa industrialmente la soja para separarla en dos productos: proteína y aceite. No hay nada natural o seguro en dicho proceso. La alta tecnología que se emplee hoy en día no sólo no remueve los anti nutrientes y las toxinas presentes de forma natural en la soja, sino que deja residuos tóxicos y cancerígenos originados por las altas temperaturas, alta presión, baños ácidos y alcalinos, así como disolventes del petróleo.

… Miles de estudios clínicos, epidemiológicos concluyen que el consumo de soja está ligado a la malnutrición, problemas digestivos, hipotiroidismo, declive cognitivo, problemas reproductivos, debilitamiento del sistema inmunológico, e incluso problemas del corazón y cáncer.

… Los brotes de soja, por el contrario, no son saludables. La germinación a corto plazo incrementa los antinutrientes de la soja. En contraste, la germinación a largo plazo más la fermentación los disminuye, eliminándolos casi por completo.

En conclusión…

La pregunta ¿Son saludables la leche de vaca y la leche de soja? no tiene una respuesta fácil. Entre los expertos detractores y defensores no existe un punto medio. Por su parte, la más que probable influencia de la industria alimentaria y el marketing tampoco ayudan a sacar conclusiones claras. Pero tras haber estudiado el tema, sí puedo destacar opinar:

  • El argumento de que la leche de vaca contiene hormonas que la naturaleza no ha previsto para el ser humano, y mucho menos para el no-lactante, se perfila como un razonamiento poco discutible.
  • En lo que se refiere a la leche de soja, al igual que la doctora Kaayla Daniel, yo también desconfío de aquellos productos que nos venden como milagrosos. Como cualquier otro alimento, la soja incluye cierta proporción de anti-nutrientes y de tóxicos que, dentro de una dieta variada, no representan problema alguno. Pero desengañémonos, la soja no es la solución a nada. Solo es un alimento más.

Para aquellos que, tras la lectura de este post, quieran despojar de su vida la leche y la soja hay que decir, en primer lugar, que lo van a tener muy difícil. Casi todos los productos del supermercado contienen derivados de uno o ambos productos. La única forma de escapar de ellos es comprando productos frescos y elaborarlo todo en casa. Es decir, volver a un estilo de vida casi ancestral para el que, en la sociedad actual, muy pocos tienen tiempo.

En mi opinión, más que eliminar sería partidario de limitar. No hace falta beber 2 litros de leche diarios (ni de vaca ni de soja). Pero un pedacito de queso no va a dañar a nadie. Y puesto que la ciencia tradicional sigue defendiendo sus beneficios no sería procedente una excesiva obsesión.

La evolución y la adaptación al medio nos ha dotado de la capacidad de sobrevivir sin necesidad de ningún tipo de leche. Carnes, pescados, verduras, frutos secos, etc. representan fuentes variadas de calcio. Con una dieta rica y equilibrada tendremos garantizada la ingesta necesaria de calcio sin más preocupaciones. Para mayor tranquilidad, en el post “Dieta rica en calcio” del blog yquepuedocomer se ofrece una lista orientativa que puede ayudar. Pero es esta misma evolución la que nos ha dotado de la capacidad, entre otras, de digerir la lactosa en edad adulta. Tal vez la naturaleza sabia consideró que la leche tenia sus beneficios también para el adulto.

Por último, para quien necesite tomar ideas prestadas, en la web Biomanantial se proponen recetas ricas en calcio sin lácteos.

Para conocer mejor la producción y características de la leche de vaca de consuma, recomiendo un reciente estudio de la OCU en el que ha comparado la calidad de 47 marcas de leche (ver informe). En general, concluye el informe, la calidad de la leche ha disminuido sensiblemente en los últimos 10 años.

Para acabar con este largo post, una reflexión final: lamento profundamente que la industria alimentaria anteponga, impunemente, sus beneficios a nuestra salud. Es algo que hemos vivido en demasiadas ocasiones y que, lamentablemente, seguimos viviendo.



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Una respuesta a ¿Son saludables la leche de vaca y la leche de soja?

  1. Vanessa dijo:

    Des de que erem petits ens estaven dient que la llet era molt bona per créixer i que la teniem que prendre, però ara ni això ja no és tan segur per a l’ésser humà.

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