¿Se está abusando de los antibióticos?

“El abuso de antibióticos genera bacterias resistentes”. Es una afirmación que se escucha desde hace tiempo. Y es cierto. Pero hay que matizar que el abuso no suele producirse por la comunidad médica sinó por la irresponsabilidad de los pacientes.

Existen 3 reglas de oro que hay que respetar para evitar que aparezcan bacterias resistentes:

Tomar antibióticos solo si lo receta un médico.

Los antibióticos solo atacan a las bacterias, por lo que no tendran ningún efecto en una infección vírica (como a gripe). El médico debe identificar qué infección y qué bacteria está presente en cada caso y establecer el tipo de antibiótico y la dosis óptima.

No interrumpir el tratamiento.

Si el doctor nos ha prescrito 10 días de tratamiento hay que cumplirlo al pie de la letra. Es un grave error dejar de tomar antibiótico cuando han desaparecido los síntomas ya que la infección, aunque debilitada, puede seguir estando presente.

Las bacterias, al reproducirse, pueden sufrir mutaciones en su ADN igual que cualquier ser vivo. Si tenemos mala suerte, esta mutación puede implicar que la bacteria se vuelva resistente a los antibióticos. Puesto que tendrá una ventaja evolutiva sobre el resto de bacterias, prosperará y volverá a producirse la infección. Pero en esta ocasión el antibiótico ya no tendrá efecto alguno por lo que podemos toparnos con un problema grave: no encontrar ningún medicamento que pueda acabar las bacterias resistentes. En este caso, una infección benigna podría tornarse en mortal.

El problema se agrava cuando, por contagio, la bacteria resistente que “hemos creado” invade otras personas.

Si no interrumpimos el tratamiento, podemos lograr que la población de bacterias quede tan drásticamente mermada que la probabilidad de que aparezca una bacteria resistente sea ínfima.

El doctor HP Lambert, Profesor Emérito de la Escuela de Medicina del Hospital St. George y de la Escuela de Higiene y Medicina Tropical de Londres, pone una objeción a lo dicho hasta ahora:

“… para muy pocas infecciones existen ensayos que brinden información científicamente confiable acerca del tiempo óptimo de tratamiento”

“,,, Contrariamente a la creencia popular la aparición de resistencia en el patógeno bajo tratamiento es poco común; puede verse en infeciones graves y crónicas, …”

“… El concepto de completar el tratamiento para erradicar el patógeno antes de que aparezca resistencia no es válido, porque la resistencia aparece justamente cuando la eliminación bacteriana es dificultosa.”

Aunque no pongo en duda la rigurosidad científica del profesor Lambert, debo recordar que la inmensa mayoría de la comunidad médica refuta dicha tesis y siguen recetando antibióticos segun los criterios establecidos.

Ser estricto con los horarios.

Cuando el médico nos receta un antibiótico siempre matiza cada cuantas horas hay que tomarlo (lo más habitual son cada 8 horas). Es importante respetar al màximo el horario ya que, para que el antibiótico tenga efecto las bacterias reben recibir un flujo, más o menos, constante. Puesto que el antibiótico se elimina con relativa rapidez por la orina hay que renovar el flujo también con relativa frecuencia.

Solo con retrasarnos una hora en la toma, podemos romper el “equilibrio estacionario“, es decir que el nivel de principio activo descienda por debajo de los límites admisibles, con lo que las bacterias podran renovar su ejército dividiendose. Puesto que en cada división pueden producirse mutaciones, al no respetar los horarios no solo reducimos el efecto del antibiótico sinó que aumentamos la posibilidad de generar bacterias resistentes.

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3 respuestas a ¿Se está abusando de los antibióticos?

  1. enric boneta dijo:

    Sí que se abundan de los antibióticos, ahora os voy a dejar un poco de información:
    “Si abusa de los antibióticos, perderá un arma que puede salvarle la vida”
    Los pacientes que se acercaron ayer al Hospital Universitario fueron recibidos por un grupo de médicos. Esta vez, nada más llegar y sin esperas. Armados con un montón de folletos, los facultativos paraban a los visitantes para informarles de los riesgos de emplear mal una de las mejores armas con las que cuentan, los antibióticos. Este medicamento ha contribuido en gran medida a que la esperanza de vida de los países desarrollados supere los 80 años. Sin embargo, en los últimos años, el arsenal ha perdido fuerza. Los gérmenes no se quedaron de brazos cruzados y empezaron a crear resistencias. Lucha por la vida. Y no siempre gana el hombre.
    “Si abusa de los antibióticos, perderá un arma que puede luego salvarle la vida”, explica el jefe de Análisis Médicos del Hospital Universitario, José López Barba. “Los gérmenes son muy listos”, repite el microbiólogo, que lleva nueve años trabajando en el centro ceutí. “Aparecieron antes que nosotros y tienen una capacidad de persistir muy desarrollada. Crean resistencias para lo que es lesivo para ellos, los antibióticos. Alteran sus propios genes, modifican su propia pared celular y además tienen la capacidad de pasar esas resistencias a gérmenes diferentes”.

    Alexander Fleming cambió el mundo en 1928 gracias a un olvido. El científico escocés dejó unos cultivos bacterianos en el sótano de un hospital londinense y, a la vuelta de sus vacaciones, deparó que un hongo los había infectado accidentalmente. Era la penicilina. Podía hacer frente a las bacterias. Toda una revolución que nacía de un descuido. Por fin el hombre tenía una herramienta efectiva para luchar contra las infecciones.

    “El problema fue que se abusó mucho”, indica el jefe de Análisis Médicos, que también dedicó el día a concienciar a sus colegas. “Se creía que los antibióticos tenían capacidad para actuar contra el germen de forma ilimitada, pero pronto aparecieron las primeras resistencias. Se averiguó que a medida que expones un germen a los antibióticos estos se hacen más fuertes”. De ahí que la comunidad científica organice jornadas como la de ayer, Día Europeo para el Uso Prudente de los Antibióticos.

    Los pacientes que se acercaron ayer al Hospital Universitario fueron recibidos por un grupo de médicos. Esta vez, nada más llegar y sin esperas. Armados con un montón de folletos, los facultativos paraban a los visitantes para informarles de los riesgos de emplear mal una de las mejores armas con las que cuentan, los antibióticos. Este medicamento ha contribuido en gran medida a que la esperanza de vida de los países desarrollados supere los 80 años. Sin embargo, en los últimos años, el arsenal ha perdido fuerza. Los gérmenes no se quedaron de brazos cruzados y empezaron a crear resistencias. Lucha por la vida. Y no siempre gana el hombre.“Si abusa de los antibióticos, perderá un arma que puede luego salvarle la vida”, explica el jefe de Análisis Médicos del Hospital Universitario, José López Barba. “Los gérmenes son muy listos”, repite el microbiólogo, que lleva nueve años trabajando en el centro ceutí. “Aparecieron antes que nosotros y tienen una capacidad de persistir muy desarrollada. Crean resistencias para lo que es lesivo para ellos, los antibióticos. Alteran sus propios genes, modifican su propia pared celular y además tienen la capacidad de pasar esas resistencias a gérmenes diferentes”. Alexander Fleming cambió el mundo en 1928 gracias a un olvido. El científico escocés dejó unos cultivos bacterianos en el sótano de un hospital londinense y, a la vuelta de sus vacaciones, deparó que un hongo los había infectado accidentalmente. Era la penicilina. Podía hacer frente a las bacterias. Toda una revolución que nacía de un descuido. Por fin el hombre tenía una herramienta efectiva para luchar contra las infecciones. “El problema fue que se abusó mucho”, indica el jefe de Análisis Médicos, que también dedicó el día a concienciar a sus colegas. “Se creía que los antibióticos tenían capacidad para actuar contra el germen de forma ilimitada, pero pronto aparecieron las primeras resistencias. Se averiguó que a medida que expones un germen a los antibióticos estos se hacen más fuertes”. De ahí que la comunidad científica organice jornadas como la de ayer, Día Europeo para el Uso Prudente de los Antibióticos.

  2. Maria Cambon dijo:

    Es molt fort això la veritat que amb els medicaments no s’hi pot jugar, el que no sabia es que s’ha de ser tant estricte amb els horaris i el temps, suposo que per una petita pèrdua de temps no pot passar res en canvi si et passes una bona estona et pot passar el que diu el temps.

  3. BEATRIZ DURAN DE MANTILLA dijo:

    gracias por este informe tan importante.entendi la importancia de los tratamientos con antibioticos de forma estricta como lo mandan los medicos. llevo tres tratamientos para el H P. pero de pronto esta el error en que se me pasa la hora para tomarmelos es decir yo los tomo a las siete de la mañana y en la noche se me olvida y se me pasa la hora. es decir no los tomo exacto a las doce horas. era por eso que no logro erradicar el H.P… MIL GRACIAS/

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